jueves, 21 de junio de 2012
Lo siento amigo...
Pienso en esa situación en la que nos comportamos como niños pequeños y utilizamos cualquier excusa estúpida para enzarzarnos en una pelea aún más tonta y sin sentido creyendo en ese momento que tenemos la razón y nos vemos dispuestos a llevarnos por delante a un buen amigo sin temblarnos si quiera las manos, pero luego llegan las lamentaciones y los llantos cuando ves que ninguno tenia razón y por culpa de problemas ajenos y por lo cabezotas que sois ambos pudisteis haber acabado con una amistad de las que duran para siempre si se cuidan. Ahora friamente y analizando mis actos me veo como una animal que caza a base de estupideces y luego tiene remordimientos, pero por suerte son en los malos momento cuando aparecen todas esos defectos que no nos atrevemos a contarnos y que son vitales para consolidar una amistad, esto nos hace más fuertes.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario