Dejo fluir mis sentimientos y con ello solo consigo ver fluir de mis dedos ira, rabia y frustración, un cóctel envenenado que me hace gritar al viento ¡ que le follen a la vida, yo elijo cómo y cuándo irme de este mundo cruel!
No tienes derecho arrebatarme mi vida entera sin consultar si quiera si me importa, no tienes derecho a jugar con mis sentimientos como si de un muñeco se tratase, soy joven y no estoy preparado para afrontar tus repentinos cambios de humor y tus interminables sinrazones que afloran como malas hiervas no solo en mi pequeño mundo sino en el de todos los que somos presas de ti y que aun así nos entregamos por miedo a la muerte y al que habrá después. Soy uno más que se acoge a tus faldas blancas pero manchadas por la sangre de aquellos que confiaron en que serias eterna. soy un pobre mendigo más que está cansado de pedir clemencia, por lo que te digo que si quieres traicionarme este es el momento porque mañana lo tendrás más difícil.
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