El tiempo parece dejar destellos de tristeza por mi vida a medida que avanza implacablemente hasta un destino incierto. Tras la penumbra de la tristeza y el qué será mañana has aparecido tu, una persona capaz de arreglar en tres días lo que nadie ha hecho durante estos meses oscuros. ¿Quién eres? No lo se, tal vez un espejismo de mi mente desesperada por encontrar algo de alegría entre la tristeza, puede también que seas real porque existes como persona física, existes hasta tal punto que puedo tocarte, escucharte y oler tu perfume, no cabe duda de que existes. Lo que de verdad me inquieta es ¿existo yo para ti? Ojalá, no me gustaría ser un conocido más ni un amigo más, me gustaría ser alguien especial por una vez en mi vida y hacerte sentirte especial a ti también porque si algo tengo claro es que tras la tormenta siempre llega la calma y esa... eres tu.
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