domingo, 6 de mayo de 2012

Media hora

          Hoy he vuelto a ver al fruto de mis desvelos, a la razón de mi sin sentido, he visto mi corazón pendiendo de un hilo frágil que se deja ver tímidamente entre las lagunas de sus ojos marrones. Hoy he visto al sol aliarse con la luna para dar brillo indescriptible a su sedoso y tierno cabello liso. Hoy nuevamente he visto como dos rosas de inmensa belleza se fusionaban para formar unos labios de delicada suavidad que formaban una perfecta sonrisa imprescindible en aquél cóctel de belleza en el que cada parte de su cuerpo me hacía volar estando tan solo a un metro de distancia hasta que un tierno abrazo de despedida se convirtió nuevamente en mi peor pesadilla.
          Media hora de felicidad convertida en efímeros segundos.

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